
Mesa redonda moderada por Luis M. Garralda con la participación de Javier Martín, Ana Molina, Javier Girón de Velasco y Roberto Rosso
La odontología en España vive un momento de profunda transformación impulsada por el envejecimiento de la población, la innovación tecnológica y la evolución de las necesidades de los pacientes. Así lo refleja el informe Panorama y perspectiva del sector dental en España, elaborado por la consultora Key-Stone y presentado en EXPODENTAL 2026, el principal encuentro del sector organizado por IFEMA MADRID y la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) durante los días 11 al 13del pasado mes de marzo.
El estudio destaca que el mercado dental español ha mantenido durante los últimos quince años un crecimiento muy superior al de la economía nacional y de la producción industrial. Este avance se ha visto favorecido por la incorporación de nuevas tecnologías en clínicas y laboratorios, como los flujos de trabajo digitales, los escáneres intraorales, la impresión 3D, la planificación asistida por software y el auge de los alineadores transparentes, herramientas que han mejorado tanto la precisión de los tratamientos como la experiencia del paciente.
Uno de los principales factores que marcaran el futuro de la odontología será el cambio demográfico. Las previsiones apuntan a que, hacia mediados de siglo, cerca del 30 % de la población española tendrá más de 65 años. Esta realidad incrementara la demanda de tratamientos de rehabilitación oral, implantología, prótesis y soluciones estéticas de larga duración, especialmente entre pacientes con mayor poder adquisitivo que buscan mantener su calidad de vida.
Al mismo tiempo, el informe advierte de una creciente desigualdad en el acceso a la atención bucodental. Mientras una parte de la población demanda tratamientos cada vez más avanzados y personalizados, los grupos con menos recursos reducen las visitas preventivas al dentista, lo que favorece la aparición de caries y enfermedades periodontales. Esta situación está generando una demanda cada vez más polarizada, tanto en la frecuencia de las consultas como en el tipo de tratamientos realizados.
La salud bucodental continúa dependiendo en gran medida del gasto privado. Según los datos recogidos en el informe, los hogares españoles destinaron en 2024 alrededor de 12.000 millones de euros a cuidados dentales. Aproximadamente la mitad de la población acude al dentista cada año, aunque muchos pacientes alternan periodos de tratamiento con otros sin revisiones, lo que dificulta una adecuada prevención y seguimiento.
A pesar de ello, los tratamientos de mayor valor añadido mantienen una evolución muy positiva. La implantología, las prótesis, la ortodoncia y la estética dental concentran buena parte del crecimiento del sector, reflejando una mayor preocupación por la salud oral y por la mejora de la calidad de vida.
Tras la presentación del informe, se ha celebrado una mesa redonda moderada por Luis M. Garralda, con la participación de Javier Martin, CEO de DONTE GROUP; Ana Molina, vicepresidenta de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA); Javier Giron de Velasco, presidente de la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO) y Roberto Rosso, CEO de Key-Stone.
Los ponentes analizaron la situación de la demanda dental, el crecimiento de las necesidades en la población y la relación entre salud periodontal y salud general, así como el papel cada vez más relevante de la ortodoncia y la digitalización en la experiencia del paciente.
El debate también ha destacado la importancia de la colaboración interdisciplinar y de la incorporación de nuevas tecnologías sanitarias para mejorar la eficiencia clínica y los resultados asistenciales. En conjunto, los expertos han subrayado la necesidad de avanzar en prevención, educación en salud bucodental y accesibilidad, reforzando las sinergias entre industria, clínicas, universidades y sociedades científicas para afrontar con éxito los retos actuales del sector dental.
Los expertos reunidos durante la presentación del informe coincidieron en señalar que la prevención debe convertirse en uno de los pilares fundamentales del sistema. Recordaron que existe una relación cada vez más demostrada entre la salud bucodental y la salud general, ya que mantener una boca sana contribuye a reducir procesos inflamatorios, favorece el control de enfermedades crónicas y mejora el bienestar de la población.
En este contexto, el sector reclama una mayor implicación de las administraciones públicas para ampliar progresivamente las prestaciones de salud bucodental dentro del sistema sanitario, reforzar los programas preventivos desde Atención Primaria y desarrollar campañas de educación dirigidas a toda la población. Estas medidas permitirían reducir desigualdades, facilitar revisiones periódicas y promover una atención más integral.
El encuentro también puso de manifiesto la importancia de la colaboración entre industria, clínicas, universidades y sociedades científicas para afrontar los retos de los próximos años. La incorporación de nuevas tecnologías, junto con una estrategia centrada en la prevención, la innovación y la accesibilidad, se perfila como la base para consolidar un modelo asistencial más eficiente, sostenible y adaptado a las nuevas necesidades de la sociedad española.
Fuente: IFEMA Madrid.